Primer avistamiento en directo del 991

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Ayer estuve en Barcelona paseando y avistando las primeras ideas para los regalos navideños. Como mi regalo más soñado es un 911, decidí pasarme a última hora, por el Centro Porsche Ibercarrera para ver si ya tenían el 991 en exposición. Y efectivamente así fue.

Primero pasé por delante con el coche esperando poder aparcar en la puerta pero el espacio de Cargg y Descarga que tienen delante estaba ocupado. Eché un rápido vistazo al aparador y no me pareció verlo. Mi instinto me decía que tenía que estar pues hacía un par de días que el otro Centro Porsche de Barcelona lo había presentado para sus clientes más curiosos, por lo que decidí buscar sitio, aparcar, y bajar a mirar bien.

Giré en la primera esquina y a los 100m visualizé un sitio para aparcar. Aparqué rápidamente y un escalofrío me recorrió todo el cuerpo. ¿Sería un presentimiento? Me sorprendió darme cuenta que estaba nervioso. Como un niño pequeño cuando se mete en la cama la noche de Reyes y sabe que al día siguiente tendrá los regalos en el salón.

Aceleré mi paso. Me cruzaba con gente que me miraba como si notara mi nerviosismo. Estaba a 10m del aparador. Wow!!! Estaba llenísimo. Cayenne, Boxster, 997 Turbo y detrás… ¡Ahí estaba!

Lo tenían iluminado de forma muy tenue. Blanco. Estaba demasiado lejos para poder hacer una buena foto y la parte frontal no pude verla demasiado bien, pero esa trasera… ¡Qué preciosidad! Recuerdo que, cuando vi las primeras imágenes, me costó adaptarme a los nuevos faros traseros. Los de la segunda generación del 997 me gustaban mucho y estos eran muy transgresores. Ahora, aunque habiéndolo visto solo de lejos, debo decir que le quedan genial.

Hice un par de fotos ante la mirada de los transeúntes que veían mi estado de emoción que no quería ocultar. Se me dibujó una sonrisa en la cara que me duró hasta que me metí en la cama 6 horas más tarde.

En cuanto acabé de hacer las fotos, le eché otro vistazo y me fui. Deprisa tal y como había llegado, como si tuviera miedo a ser descubierto, robando unas fotos.

Llegué al coche y colgué las imágenes al Instagram. En ese momento me di cuenta que tenía los pelos de punta como hacía muchos años que no los tenía ante un coche.

Esta semana que viene, con tanto puente y con el trabajo no tendré tiempo, pero creo que la siguiente me pasaré por Ibercarrera para verlo más de cerca…