Caravana de Gama Primavera 2011

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El pasado 14 de Abril por la tarde pude asistir a uno de los eventos más concurridos por los clientes Porsche: la caravana de Gama Primavera 2011. El Centro Porsche Ibercarrera de Barcelona reservó los días 14 y 15 de Abril, para que sus clientes pudieran probar toda la gama de coches Porsche.

Cada 2 horas salía una nueva caravana, siempre formada por los mismo modelos, con el consiguiente cambio de clientes. El evento consistía básicamente en una pequeña ruta de ida y vuelta al concesionario en la que podías probar 2 modelos a tu elección (dependiendo de lo rápido que fueras eligiendo coche).

Está claro el objetivo por parte de la marca (o mejor dicho del concesionario) pero apoyo totalmente estas acciones pues dejan con muy buen sabor de boca a los clientes y se sienten “cuidados”.

En principio yo iba de invitado con unos amigos pero cuando llegamos y nos registramos, los responsables del concesionario me ofrecieron una vacante que había de última hora. Acepté rápidamente y rellené la ficha “de cliente”.  En ella te preguntan qué coche te interesa y cuando deseas comprártelo. Estaba claro que más tarde recibiría la llamada de un asesor comercial para conocerme mejor y ver qué potencial de cliente tenía.

Unos 15 minutos y un breve aperitivo después ya estábamos apunto de recibir las instrucciones de la salida. Nos hicieron una explicación sobre la postura de conducción óptima -por cierto, muy amena y con muy buenos detalles para tomar nota- y nos permitieron elegir coche.

Había un 911 Carrera 4S, un Panamera 4S, un Cayenne Hybrid, un 911 GTS y un Boxster S.

Evidentemente sabía que habrían peleas por el GTS por lo que me fui directo al Boxster que era el que más se parecía a mi elección del formulario de cliente que había rellenado unos minutos antes (Boxster Spyder). Me había fijado que llevaba el cambio PDK y tenía muchas ganas de probarlo pues solamente había conducido un Porsche con cambio Tiptronic.

Le cedí el puesto de conductor al compañero con el que me tocó compartir el coche para así poder habituarme al vehículo mientras él lo conducía. Serían tan sólo unos minutos de prueba y quería aprovecharlos al máximo.

Salimos del centro de Barcelona y enfilamos por la carretera de la Rabassada hacia Sant Cugat del Vallès. Debo reconocer que me encantó la sensación de circular con un grupo de Porsche por el centro de la ciudad. Tenía una sonrisa de oreja a oreja por la gran ilusión que me desprendía el evento y supongo que le transmití esa ilusión a mi compañero de viaje. Cuando empezamos a realizar la subida del puerto de montaña le activé el sistema Sport y el rugido del motor empezó a atronar. Antes de salir del concesionario habíamos descapotado el Boxster S y ahora estábamos disfrutando al 100% de la sinfonía del motor. Además noté enseguida que el sistema te permitía colear más en cada curva.

Pronto llegamos a Sant Cugat e hicimos el cambio de conductor. Ahora, me tocaba a mi disfrutar del Boxster.

Activé de inmediato la tecla Sport Plus y me puse en marcha después de hacer los ajustes pertinentes. A los pocos metros de rodar me di cuenta que llevar activada la tecla Sport Plus por ciudad era un error. Estira mucho las marchas y resulta incómoda para circular correctamente y de forma agradable con lo que la desactivé de inmediato y la configuración del coche volvió a la normalidad.

En cuanto cogimos la carretera de Rubí hasta Sant Quirze del Vallès, lo volví a activar y allí sí que disfruté. El cambio PDF es increíble. La velocidad del doble embrague y la respuesta al pisar el acelerador es immediata. Esto te permite tener la sensación de un control total del motor y poder estirarlo mucho más com si de un cambio manual se tratara pero con una velocidad de cambio de marcha que muy pocos pilotos pueden igualar. El tramos de carretera era de apenas 4 km con lo que me quedé con las ganas de más.

A la llegada a Sant Quirze del Vallès tocaba cambio de vehículo. Quería probar o el 911 4S o el GTS pero tuve que conformarme con el Panamera. De hecho, no insistí con el 911 porque conocía la ruta de vuelta al concesionario y prefería guardarme el estreno con el hijo pródigo de la marca para una ocasión en que lo pudiera disfrutar más.

Subí al Panamera con un señor que quería comprarse uno. Había sido piloto de rallies y tenía actualmente un Cayenne Turbo S. En cuanto salimos de Sant Quirze del Vallès cogimos la carretera de Bellaterra hasta Cerdanyola y enseguida confirmé que tenía buenas manos. El lujo que te transmite el Panamera es indescriptible. Está muy cuidado de detalles y la posición de conducción, el cuadro de mandos, el GPS, todo, está en el sitio óptimo. Íbamos en un Panamera 4S pero con la tecla Sport activada la bestia despierta y se comporta como un auténtico Porsche. El coche parece de scalextric con el buen aplomo que tiene sobre carretera y su gran peso solo se nota en aquellos tramos de curvas donde más le exigimos.

Llegamos a Cerdanyola y tocaba el cambio de conductor. Sabiendo que quería comprarlo insistí para que siguiera conduciendo él, pero recibió una llamada importante y le llevé yo. No quise apretarlo mucho teniendo al señor al lado hablando por teléfono por lo que me dediqué a disfrutar de la trazada y de analizar los detalles del comportamiento y del interior. La carretera Flor de Maig que va de Cerdanyola a Barcelona se utilizaba como tramo oficial del Rally de Cataluña hace unos 25 años y aunque el asfalto no estaba en sus mejores condiciones, se podía disfrutar de ella perfectamente.

Al entrar a Barcelona ya era hora de tráfico abundante. La caravana se empezaba a distanciar y ya pasamos más desapercibidos. Además, la zona donde está el Centro Porsche Ibercarrera es un barrio donde se ven bastantes Porsche por lo que seguimos camuflados el resto del trayecto.

Al entrar al garaje de Ibercarrera todo eran caras de satisfacción y sonrisas. La caravana había sido un éxito y los conductores estábamos eufóricos. Creo que más de uno salió con algún catálogo de más…